
Mi profesión de origen es Ingeniera Bioquímica, y cuando recién terminé mis estudios, es lógico que iniciamos nuestro peregrinar tratando de trabajar en alguna empresa, pero nunca faltan los amigos o los amigos de algunos familiares que tratan de ayudarte y te ofrecen ingresar a la docencia. En ese momento lo que yo quería era adquirir experiencia en la industria y siempre rechacé esas ofertas argumentando que lo que quería era adquirir experiencia en la industria para que después que se me presentara la oportunidad de incursionar en la docencia lo hiciera con conocimiento de hecho. Es decir que si yo aceptaba dar clases inmediatamente que salí de la escuela, lo único que iba a hacer era recitarle los libros a los estudiantes y yo quería hacer algo más significativo.
Así que mis primeros planes eran trabajar en la industria y después de cierto tiempo dedicarme a la docencia. Y como dice un dicho mexicano "querer es poder", así lo hice, primero me dediqué a laborar en la industria y mientras lo hacía, perfeccionaba mi inglés.
Después de 10 años de laborar en la industria se me presentó la oportunidad de trabajar en la docencia, pero ahora se me presentaba un gran reto ¿cómo iba a enseñar?, ya tenía la experiencia pero en la industria y en la docencia no poseía ninguna experiencia, y lo que es peor, no sabía los nuevos paradigmas de la educación. Lo único que recordaba era la forma en que mis profesores me compartieron su conocimiento, pero eso era muy diferente, ya había pasado una década. Así que ahora me hacía falta la pedagogía.
No fué muy difícil ir adquiriendo el sentido de esa "palabra" (PEDAGOGÍA) al principio sentía que era una palabra de otro idioma y no sabía que indicaba, pero poco a poco gracias a cursos que ibas tomando fuí adquiriendo el verdadero sentido de esa palabra y sobre todo he tratado de actualizarme en cuanto a los nuevos paradigmas de la educación.
Para mí ser profesor de media superior es un reto grande porque es encausar a los jóvenes a la última etapa de su vida escolar. Y además significa una responsabilidad muy grande, y cuanta oportunidad tengo les participo de mi experiencia en la vida laboral además de la vida académica.
Y la satisfacción más grande que he tenido es que mi esfuerzo es valorado por mis compañeros docentes. En una ocasión una compañera me preguntó que cómo le había hecho para estar al día e incluso en ocasiones más adelantada en lo respectivo a las técnicas de enseñanaza, porque si tenía poco tiempo laborando en la docencia a comparación de ella, ahora yo le daba clases sobre cómo enseñar y que el primer año que inicié mi labor docente yo les preguntaba.
Yo le comenté que era cuestión de amor por lo que uno hace, si trabajé en la industria era porque me gustaba lo que hacía y ahora que estoy en la docencia es porque me gusta lo que hago y no es nada más porque es lo único que encontré y de algo tengo que vivir.
Si hago algo es porque realmente me gusta y le pongo empeño.
En cuanto a insatisfacciones que he tenido, creo que han sido pocas, pero son cuando veo que por más esfuerzos que realizo no logro interesar a los alumnos por aprender.

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